Centro de Arte Moderno y Contemporáneo Daniel Vázquez Díaz de Nerva
|
Pablo
Vallejo (Sevilla, 1975) Ldo. en Bellas Artes. Este proyecto es el resultado de la Beca Daniel Vázquez Díaz de Creación Artística en su edición del año 2000, y quiere ser a la vez un recuerdo y un homenaje a todas las víctimas de la intolerancia, célebres o no, víctimas de ellos mismos. |
...de
que pasé por el mundo ¿quién
se acordará? (Bécquer) |
"HALLAZGO"
La
aldea global que la sociedad actual está constituyendo se presenta llena de
contradicciones e incongruencias.
La
ruptura de barreras, la liberalización y la tolerancia sólo quedan reflejadas
en el plano teórico, ocultando una realidad que difiere mucho del racionamiento
utópico de una sociedad libre y unida.
En
una cultura que tiene como principal baluarte la igualdad del individuo, el
respeto y la convivencia, afloran cada vez con más fuerza actitudes xenófobas
e intolerantes, muchas veces ocultas, rescatando fantasmas de un pasado que creíamos
muerto y enterrado.
Un
pequeño hallazgo, sorprendente e incluso increíble, nos invita a reflexionar
sobre nosotros mismos y los que nos rodean, permitiéndonos hacer un buceo
introspectivo en busca de nuestro auténtico yo, tomando como punto de partida a
una víctima de la intolerancia más absoluta, justificada en valores patrios y
religiosos condenado a una libertad coja, mutilada.
El
azar y la casualidad se conforman como punto de partida de este proyecto; un
hallazgo sorprendente, increíble, que sirve de construcción del proyecto artístico.
Blas
Gabarro Casillas vio su vida marcada por la intolerancia y en rechazo, condenándole
a una libertad fingida e incompleta. El hecho de que sus poemas aparezcan ahora,
tras tantos años de total anonimato, nos obliga a erigirnos en portavoces de su
obra, amplificando su mensaje lo máximo posible.
La
historia es la siguiente: en una pequeña finca de la Sierra hay
una pequeña cabaña de pastores. Al comenzar su rehabilitación apareció
enterrado un pequeño cajón que contenía libros, cuadernos y varias hojas
sueltas con dibujos y escritos. Por lo que podemos afirmar por ahora, el cajón
perteneció a Blas Gabarro Casillas, que se vio obligado a enterrarlo para
emprender la huida hacia un exilio del que, por los pocos datos obtenidos,
parece que no pudo regresar.
Poco podemos afirmar de su vida sin entrar en conjeturas. Sí parece cierto que con la toma de la Sierra de Huelva por parte del Bando Nacional tuvo que refugiarse en una cabaña de pastores, ya que era objeto de persecución dada su militancia revolucionaria y sus tendencias homosexuales. Tras una difícil investigación, podemos confirmar que huyó con éxito y pasó el resto de sus días en el Reino Unido, aunque no tenemos más datos ni de su exilio ni si continuó con su actividad literaria.