Centro de Arte Moderno y Contemporáneo Daniel Vázquez Díaz de Nerva
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TOMÁS CORDERO Dispersiones encontradas |
TOMÁS
CORDERO: TEMPERAMENTO
EXPERIMENTAL.
Él
hablaba y hablaba. El otro, el que le acompañaba, miró alrededor y dejó
deambular la mirada por el taller. Miró entre los cuadros apilados, entre las
resmas de dibujos, por encima de pilas de catálogos, entre objetos de los más
variopintos. Finalmente reparó en un trozo de papel que emergía entre las páginas
de un libro. Acertó a leer una frase escrita a lápiz y en mayúsculas: NO
SIEMPRE, AL FINAL DEL ÉXITO, ESTÁ EL TRIUNFO. Él, el artista, continuaba
hablando; aquel otro, el crítico, enseguida supo como comenzar este texto.
¿De qué modo pueden las formas de ser condicionar las maneras de crear? La respuesta no es tan evidente como pudiera parecer. La aparente tranquilidad que destila Tomás Cordero, tenemos la convicción que esconde un fuerte temperamento, un volcán interior remansado al exterior. La creación es abordada como una lucha constante entre artista y obra. Una relación que pasa por sucesivos estadios de maduración, pensamiento mutuo, equilibrado de fuerzas. Por tanto, la obra avanzará en función del momento vivido y del estado de ánimo. El arte sería comprendido como el resultado de una fórmula que contemplaría la naturaleza bajo el prisma del temperamento.
De
todo lo anterior, y de todo lo futuro, podríamos extractar tres invariables
permanentemente presentes en su trayectoria plástica; tres constantes bajo las
que poder analizar convenientemente la obra del artista onubense. Primero: deberíamos
asumir que su actitud creativa vive una constante situación propicia para la
investigación e innovación continua. En realidad, el estado procesual
es una constante de su carácter, favorita y permanente. No quedan espacios para
la recreación, para el amaneramiento de los logros o hallazgos conseguidos.
Segundo: entendemos que la provocación es una vocación indisoluble a su
actividad creativa. Ni le interesa ni le importa tanto al artista el arribar a
formulaciones plásticas o estrategias estéticas perfectas cuanto propiciar una
reacción en el espectador e indagar metódicamente en estos mecanismos de
relación. Tercera: la plasmación de la verdad, la importancia de la pureza del
acto creativo y de la motivación del mismo se sitúan –en grados de
importancia- por encima del gusto imperante o de las tendencias de moda,
cualesquiera que éstas sean. Verdades que se imponen sobre el éxito o no,
sobre la fortuna o el olvido posterior que lo creado pudiera tener. ¿Recuerdan,
ahora, la frase que aquel crítico encontró garabateada en el papel?
Es
improbable encontrar referencias precedentes. Quizá porque, aun descubriendo
concomitancias con ciertos ademanes y posturas históricas presentes en el
Constructivismo, en la Abstracción o el
Minimalismo –vínculos por otra parte lógicos, ya que la investigación
emprendida recorre las posibilidades de la forma en el espacio-, tenemos la
certeza de saber que estas enseñanzas no han sido seguidas más que de un modo
incipiente al inicio del camino. Dispuestos a encontrar a toda costa analogías,
deberíamos cruzar fronteras para terminar hallando ciertas similitudes
razonables en distintas fases y series –de los setenta y ochenta- de la obra
de Frank Stella, de Gerhard Richter o de los “simulacionistas”
interpretados y defendidos por Baudrillard.
La de Tomás Cordero es una obra de difícil lectura. Que a nada se asemeja. Irritante por la intensidad cromática. Por la afanosa transfiguración a la que se ven sometidos formas y colores. Una paleta que, en este momento, tiende a manifestarse de manera ácida y disonante. Mientras, las formas no han cambiado sustancialmente. Son las mismas que quedaron varadas en las primeras playas.
Obras
que, ya desde el primer vistazo, encandilan o repulsan. No hay términos medios.
Y aunque sea verdad que a quien le gusten será capaz de ir descubriendo nuevos
matices y complementándolas día a día, también lo será que a quién le
repelan inicialmente no podrá dejarse seducir posteriormente por ellas. Agradar
o desagradar. Siempre sorprender. El término indiferencia, en este intercambio
de impresiones, no tiene cabida en el vocabulario del creador ni tampoco en el
del espectador. El observador trata de ver lo que jamás verá. Es atraído y es
rechazado. Busca una luz de salida y siempre se desvía. El artista le facilita,
en primer lugar, la posibilidad de la asociación para descubrir posteriormente
al indagador que es abandonado sin información en una isla ignota donde todo
queda por hacer. No hay fraude, aunque estas proposiciones inteligentemente
incompletas puedan dar lugar a la defraudación de cierto público poco
interesado en emprender caminos de búsqueda, acostumbrado a desplazarse en cómodos
palanquines por las allanadas sendas de un arte complaciente y advenedizo.
Una
escenografía cuando menos chocante. Un movimiento de sístole y diástole, de
explosión e implosión. Hemos comprobado como el espectador, desorientado, no
sabrá hacia dónde dirigirse. ¿Por qué? En el plano-superficie tiende a la
compensación del todo y entre los elementos; la obra se contrapesa y se
sostiene como una buena estructura. Y, sin embargo, el desequilibrio que
detectamos debemos buscarlo en el juego de los fondos y los trasfondos. Los
elementos distorsionantes no son
utilizados
en parámetros horizontales o verticales, verdaderos marcos físicos, sino en
profundidad, en el espacio mental que la obra posibilita. Lo chirriante deriva
del uso ladino de esta tercera dimensión, donde la lógica del equilibrio es
anulada conscientemente.
Analizando los elementos característicos que se dan cita para conformar este plano-superficie, comprobamos como todo se dispone sobre una estructura, una urdimbre lineal, cuya función objetiva es la de separar los elementos relevantes del fondo físico del lienzo, posibilitando una referencia fingida, un campo de actuación delimitado. Esto ya se intuía en obras anteriores, aunque entonces se utilizara como recurso para este mismo objetivo el perfilado sombreado que aislaba los objetos. Esta trama, ahora, cobra mayor relevancia sobre un fondo más matizado y compacto que no contrasta de manera tan vehemente con las líneas granas, rosas y verdes. Esto propicia una mayor elegancia que, conociendo al artista y la forma de entender su labor, quizá sólo sea un reclamo pasajero, un recurso relativo e intermedio que nos lleve hacia otras situaciones creativas mientras decrece en interés.
Punto
de partida para la distribución de elementos y el reparto de fuerzas será
siempre un módulo inicial, el cuadrado, del que derivan el resto de formas geométricas,
incluidas el cono y el cilindro, que no son más que triángulos y rectángulos
que han sido dotados de volumen. La construcción –la arquitectura ha sido
siempre una de sus vocaciones- comienza a disponerse en torno y en función de
este primer módulo primordial. A veces, formas circulares –casi
circunstanciales e inesperadas olas- surcan este todo edilicio, rompiendo con
ello la ordenación estructural externa y librándonos, con inteligencia, de los
peligros de la monotonía.
En
la siguiente etapa compositiva, Tomás Cordero pone todos los acentos de su
interés en abrir ventanas en el plano-superficie. Vanos que, aparentemente,
posibilitan la contemplación. Afloran, así, estucos imitando mármoles,
reflejos de aguas, formas cilíndricas,
volumétricas
sombras… Estos elementos-ventana se recortan siguiendo esquemas geométricos
que descubríamos, ya con nitidez, en
la serie “Deseos y formas” de
1994. Sombras en la arena, esqueletos aplastados por el peso del sol, recortadas
contra los reflejos especulares del mar. ¿Podríamos establecer enlaces con el
mundo de la niñez? Probablemente, las formas y estos colores intensos, deriven
de esos otros vivos y puros de las barcas de pesca tendidas al sol, de la
brillantez de las mareas de aquella Punta Umbría de pescadores y marineros y
estíos encalados, de sal y espuma, de reverberación y áureas mallas estiradas
sobre las dunas. Un espacio de la memoria que venía aflorando y reivindicándose
y que se acrisoló en el proyecto “Levacipango”
(1999). Sin embargo, no todo debe ser tan obvio. Recuperando al mencionado
Baudrillard, cabría preguntarnos, ¿y si tras todo este magma sintético y
referencial no hubiese ninguna tierra que buscar? ¿Y si el mapa de
posibilidades que facilita Cordero no ofreciera respuesta a una realidad física,
sino que fuera un diagrama para construirse cada cual un territorio particular?
Desde luego, la posibilidad es igualmente creíble.
Esas
ventanas, a veces ventanucos, revelan las texturas y las apariencias textiles de
los retales de una supuesta memoria. En los dibujos últimos, ejecutados con
tinta y aceite, la trama, más prominente aunque también más liviana, ocupa un
papel primordial y las formas geométricas luchan entre sí por ocupar un
espacio del mismo modo que por encontrar un equilibrio. Al mismo tiempo, los
mencionados vanos nos trasladan un paisaje en blanco y negro, tan veloz y
desestructurado como las impresiones remotas de veloces trenes que transitan el
espacio del recuerdo.
El futuro de los elementos-ventana, ahora tan agrupados e interconectados es, inevitablemente, el de la dispersión. En una de sus últimas realizaciones, una serie de conos apuntan con sus afilados ángulos hacia el centro del cuadro. Nos encontramos ante un momento de cambió, de metamorfosis, de quiebra, aun sin saber con certeza si esta fractura creativa de la obra misma es una circunstancia que se está produciendo o que acaba de finalizar. ¿Será la fuerza del estallido de las estructuras la que nos impele y nos impulsa hacia el exterior o, por el contrario, estaremos justo en el momento de la posterior implosión, inherente a cualquier deflagración, cuando una fuerza succionadora nos atraiga hacia el centro?
Dejamos por un momento de mirarlas, buscando una referencia a la que asirnos en su entorno. Pero la mayoría de las obras no tienen título. Y no lo tienen, precisamente, para no facilitar pistas. Ni siquiera para el autor poseen nombres identificadores. Repetimos, nada más alejado del engaño: el título, a veces, es recurso fácil para aquellos que nada tienen que decir. A tanto llegó el placer por la desorientación -y creemos que, también, cierta voluntad de crítica hacia los mecanismos de comercialización artística-, que llegó a inventar nombres para sus creaciones mezclando idiomas, combinando palabras, inventando términos. Nombres, como “Cercha de Singerly” o “L’interrompu”, que, curiosamente, tuvieron gran éxito.
“Visceral
y Disperso”, que fue el título de una de
sus exposiciones, también le parece al crítico una excelente etiqueta final
para rematar este texto. Motivaciones y actitudes que se dan cita por igual en
ese afán por indagar en la dialéctica de lo disgregador y lo conciliador, de
las asociaciones y dispersiones, de lo unitario en lo múltiple y viceversa.
Visceralidad y dispersión –el temperamento y el análisis de las formas en el
espacio a las que nos referíamos en las primeras líneas- son constantes que le
han llevado, incluso, a trocear obras de formato mayor y a recomponerlas y
reaprovecharlas posteriormente a escala menor, llegando a crear, en esencia,
objetos preciosos a partir de creaciones que antes no lo eran. El crítico, que
sabe de todo esto y de algunas cosas más que calla por intrascendentes o por
prudencia, espera que la obra de Cordero sea descubierta y justamente valorada.
También desea, por bien de todos, que nunca nos alcance el éxito. Y se
resuelve, con ello, a dar por terminadas éstas líneas.
Iván de la Torre Amerighi.
Sevilla, Abril 2004.
TOMAS
CORDERO
Punta
Umbría (Huelva)
|
Exposiciones individuales |
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2004
Dispersiones Encontradas. Sala
Siglo XXI, Museo de Huelva. Centro de Arte Moderno y Contemporáneo “Daniel Vázquez Díaz” , Nerva. |
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2003
Visceral y Disperso. Centro Cultural “Juan Bautista Rubio
Zamorano”. Isla Cristina, Huelva. |
|
2002
Inflexiones y Viceversa. Galería Margarita Albarrán, Sevilla.
Ondulaciones. Sala de
exposiciones Pintor José Caballero, Ayuntamiento de
Punta Umbría, Huelva. Yuxtaposiciones. Galería Vírgenes, Sevilla. |
|
2000 Tomas Cordero obra reciente. Galería Vírgenes, Sevilla. |
|
1999
Levacipango. Foro Iberoamericano de la Rábida. Diputación de
Huelva. Muelle de las Carabelas, Palos de la Frontera. |
|
1997 La Presencia de los Cuerpos. Sala de exposiciones Fundación El Monte, Huelva. |
|
1995 Tomas Cordero pinturas. La Carbonería, Sevilla. |
|
1994 Désirs et Formes. Galerie d’Art du Château de Grouchy, Osny (Francia) |
|
1993 Galería Zúccaro, Madrid. |
|
1992 Insectos por la Galería. Galería Sáez, Sevilla. |
|
1991 A tres bandas. (Instalación) Sala Dada, Sevilla. |
|
1990 Galería Kultur Etxea. Burlatako Udala, Navarra. Galería Mistral. |
|
1989
Galería Promo Arte, Sevilla.
Experiencias. Sala de
exposiciones Biblioteca Publica casa de la Cultura, Huelva. |
|
1984
Tomas Cordero oleos y tintas. Sala de exposiciones Ayuntamiento de
Punta Umbría, Huelva. |
|
1982
Sala de exposiciones Banco de Bilbao, Huelva.
Oleos y dibujos de Tomas
Cordero. Casa de la cultura. Valverde del Camino, Huelva. |
|
1980 Iglesia de Lourdes. Punta Umbría, Huelva.
|
|
Exposiciones colectivas |
|
2004
Huelva Atlántico Sur Europa. (Itinerante) Consejo Europeo del Bajo
Rhin,
Estrasburgo, Francia.
Instituto Cervantes, Bruxelas, Bélgica. Parlamento Europeo,
Estrasburgo,
Francia.
La Palabra Incendiada.
Sede RTVA, Isla de la Cartuja. Sevilla. Colectiva Galería Margarita Albarrán. Sevilla. |
|
2003
Premio de Pintura Focus-Abengoa. Hospital de los Venerables,
Sevilla.
Dibujos Galería Vírgenes,
Sevilla.
Línea Sevilla –
Fregenal. (Itinerante) Galería La Cinoja, Fregenal de la Sierra. Y
Museo Pérez Comendador,
Leroux, Hervas. Cáceres.
¿Para cuando dices que
lo quieres? Galería Margarita Albarrán, Sevilla.
Artistas Contemporáneos
de Huelva, Sobre el papel. Salas de la colección Permanente. Centro Cultural El Monte, Sevilla. |
|
2002
Artistas Contemporáneos de Huelva, Sobre el Papel. Centro de Arte
Moderno y
Contemporáneo Daniel Vázquez
Díaz. Narva, Huelva.
Mini Arte en Navidad.
Gravina Centro de Arte, Huelva.
Sevilla en abierto. 30
Artistas sin una llave. Sala San Hermenegildo, Sevilla.
Artistas Contemporáneos
de Huelva Sobre el Papel. Sala siglo XXI. Museo de
Huelva.
26 pintores, 16
escultores. Casa Colon, Huelva.
Un mundo Nuevo V
Encuentro Iberoamericano de Arte por correo. Puerto de
las Artes. Muelle de las
Carabelas, Huelva.
Exposición de Artes Plásticas
en solidaridad con Ibermed. Sala de exposiciones Ayuntamiento de Valverde del Camino, Huelva. |
|
2001
Colectiva 00. Galería Vírgenes, Sevilla.
Delsur. Diputación Sala
Siglo XXI. Museo de Huelva.
Arte Sevilla 2001. Stand
Margarita Albarrán, Sevilla.
Pintores Contemporáneos
Onubenses. Casa Colon, Huelva. Desplegable. Galería Margarita Albarrán, Sevilla. |
|
2000
Delsur. Galería Carlos Ciriza, Pamplona. Navarra.
Estampa 2000. Feria
Internacional del grabado. Stand Margarita Albarrán,
Madrid.
El Discurso de la Pintura
Onubense en el siglo XX. Una mirada retrospectiva.
Casa Colon de Huelva.
Delsur. Taller- Grafico
estudio, Sevilla.
XII Salón de Otoño.
Casa Colon, Huelva.
Exposición Internacional
de Arte por Correo. Homenaje a Joan Brossa.
Diputación Sala Siglo
XXI, Museo de Huelva.
IV Muestra de Arte
Comestible. Plaza de Abastos, Carmona.
Colectiva de Artistas.
Galería Abades, Sevilla. Exposición colectiva. Museo de Carruajes, Sevilla. |
|
1999
Arte Sevilla. Feria de arte Contemporáneo. Galería Arte-Teca,
stand 1. Sevilla.
Colectiva
Helium Galery. Puerto Banús, Marbella.
La Diputación Provincial
de Huelva a través del Muelle de las
Carabelas, compra el
dibujo realizado para la exposición Nuevo Mundo.
Realiza por encargo de la
Directiva R.C. Recreativo, el cartel anunciador de
XXXV Trofeo Colombino de
Huelva.
Ate América 99. II Feria
de Arte Contemporáneo Latinoamericano, CC. Puerta de Toledo, Madrid. |
|
1998
Aproximación artística a la forma humana desde el dibujo,
fotografía e
Inforgrafia. Universidad
de Sevilla. Curso de extensión Universitaria, facultad de
Bellas Artes.
Punta Umbría en Nuestra
Memoria. Exposición de los dibujos del libro. Casa de
la Cultura. Punta Umbría.
Inmortales, variaciones
plásticas de una poética de lo esencial. Talleres de
creación Artísticas.
Centro andaluz de Arte Contemporáneo, dirigido por Juan.
Lacomba Sevilla.
XII Salón de Otoño.
Casa Colon, Huelva.
IV Salón Nacional de
Pintura. Ciudad de Ayamonte.
Un Mundo Nuevo. Puerto de
las Artes. Artistas contemporáneos de Huelva
dibujando el encuentro.
Unidad de Gestión de la Rábida, Muelle de las
Carabelas. Diputación de
Huelva.
Muestra de Arte Contemporáneo.
Día de Andalucía, Sevilla.
Inmortales. Exposición
de las obras seleccionadas en el taller de creación
“Inmortales”Variaciones
plásticas de una poética de lo esencial. Sala de
exposiciones Fundación
de Aparejadores. Sevilla. XLVII Certamen Nacional de Pintura. Gibraleón, Huelva. |
|
1997 12 Artistas. Galería Arteteca, Sevilla. |
|
1996 Sevilla en Arte. Área de Cultura del Ayuntamiento de Sevilla. |
|
1995
Espacio Abierto. Galería Fátima da Rocha, Sevilla.
Suroeste. Diputación
Provincial de Huelva.
El Agua de la Vida. Museo
Provincial de Huelva.
Posturas para el dialogo.
Salas de exposiciones Pintor José Caballero. Punta
Umbría.
Cinco propuesta artísticas.
Parlamento de Andalucía, Sevilla.
Realiza por encargo una
obra escultórica alusiva al Parlamento Andaluz, Sevilla.
Realiza por encargo de (AIQB)
una escultura conmemorativa de los 30 años de
la Implantación del Polo
de desarrollo de Huelva, para el Museo Contemporáneo de Escultura al aire libre, Huelva. |
|
1994
Exposición homenaje José caballero. El hombre, Huelva.
V Certamen la Tartarie.
Galería Dionis Bennassar, Madrid.
Homenaje Álvaro. Galería
Álvaro, Sevilla.
35 Certamen Nacional de
Pintura Caja san Fernando,
Sevilla. Tres Pintores. Sala de exposiciones Pintor José Caballero, Punta Umbría. |
|
1993
Cinco & Dos. Casa de la Moneda, Hornos y Hornazas Reales,
Sevilla.
Paronámica Onubense.
Galería Fernando Serrano, Moguer. Huelva.
Artistas con Cuba. Sala
del Arenal, Teatro de la Maestranza y Convento de Santa Inés, Sevilla. |
|
1992
Ibarra de Pintura. Convento de Santa Inés, Sevilla.
Premio de Escultura
Ciudad de Punta Umbría. (Mención de Honor) Huelva.
Exposición obras
premiadas 1989-1991. Pintores para el 92. Salas de exposiciones Caja San Fernando, Sevilla. |
|
1991
Artistas por la Paz. Palacio Arzobispal, Sevilla.
Homenaje Álvaro. Galería
Álvaro, Sevilla. Huelva descubridora. Exposición itinerante (carpa) Huelva, Madrid y Sevilla. |
|
1990
VIII Premio Hispanoamericano de Pintura y Escultura Daniel Vázquez Díaz
(Mención de Honor)
Huelva.
III Certamen Pintores
para el 92. Sala Pasaje Villasis, Sevilla.
Bienal 90 de Almería.
Premio Valentí. San Pere
de Ribes, Barcelona.
Colectiva. Galería Alpa,
Sevilla.
X Premio Adaja de
Pintura. (Adquisición) Ávila. Tepro de Pintura Rural. Sala Molviedro, Sevilla. |
|
1989
XIX Concurso de Pintura, Homenaje Rafael Zabaleta. Quesada, Jaén.
L Exposición Artes Plásticas.
Valdepeñas Castilla la Mancha.
Colectiva Pintores y
Escultores Andaluces. Galería el Marco. Sevilla.
II
Convocatoria pintores para el 92. Sala pasaje Villasis, Sevilla.
V Edición Premio L’Oreal.
Palacio de Velásquez, Madrid.
Exposición, salas club
1900, Madrid.
Exposición de Otoño.
Real academia de Bellas Artes de Santa Isabel de
Hungría, Sevilla. Colectiva Pintores de Huelva. Galería El Marco, Sevilla. |
|
1988
VI Certamen Nacional de Pintura
“Al–Hizam”. Dalias, Almería.
II Certamen Pintura
“Emilio Ollero”. Diputación de Jaén.
XVIII Concurso de
Pintura, Homenaje “Rafael Zabaleta”. Quesada, Jaén.
Premio de Pintura. Pabellón
Mudéjar. Distrito V, (Tercer Premio) Ayuntamiento
de Sevilla.
I Encuentro Pintura
Joven. Caja de Ahorros de Antequera, Málaga.
I Convocatoria Pintores
para el 92. Caja de Ahorros de jerez.
Concurso público de
meritos para la concesión de un Premio de Pintura.
Fundación FOCUS,
Sevilla.
I Convocatoria Pintores
92. Caja Provincial de Ahorros de Huelva. Museo
Provincial (Primer Premio
ex - aequo) Huelva.
II Premio Tepro de
Pintura Rural, Sevilla.
Homenaje Álvaro. Galería
Álvaro, Sevilla. I Convocatoria Pintores para el 92. Córdoba. |
|
1987 Exposición colectiva, dos pintores Andaluces. Casa de Extremadura, Sevilla. |
|
1986
I Muestra Arte Creación Joven de Huelva. Museo provincial. Junta
de
Andalucía. Conserjería
de Cultura, Delegación Provincial de Huelva.
I Certamen de Pintura,
encuentro en primavera. Telefónica (Medalla de oro)
Sevilla.
Certamen de Pintura de
Bollullos Par del Condado (Primer
Premio) Huelva.
XVI Alcalá de Guadaira
de Pintura. Sevilla. XXIX Exposición de pintura. Ayuntamiento de Ayamonte, Huelva. |
|
1985
II Certamen Distrito V (Primer Premio) Ayuntamiento de Sevilla. VI Certamen de Pintura . Ciudad de Utrera, Sevilla. Certamen de Pintura Distrito VI (Tercer Premio) Ayuntamiento de Sevilla. |
|
1984
Exposición Itinerante Pintores de Huelva. Diputación de Huelva.
La Gomera (Las
Palmas de Gran Canarias).
Cartel anunciador del
Carnaval 1984. (Primer Premio) Punta Umbría, Huelva. Realización anagrama y rotulo “La Voz de Lepe”. Lepe, Huelva. |
|
1983
Exposición Pro – Damnificados de San Juan de Puerto, Huelva.
V Certamen Nacional de
Pintura de Trigueros. (II Premio). Huelva.
II Certamen
Hispanoamericano Daniel Vázquez Díaz. Huelva. XXVI Exposición de pintura de Ayamonte, Huelva. |
|
1982
IV Certamen de Pintura de Trigueros (Mención de Honor). Huelva.
XXV Exposición de
Pintura de Ayamonte, Huelva.
I Certamen Iberoamericano
de Pintura. I Centenario Daniel Vázquez Díaz,
Huelva. Certamen Nacional de Pintura de Gibraleón, Huelva. |
|
1981
I Premio de Pintura Mural. (Primer Premio) Lepe, Huelva.
Exposición Colectiva.
Sala de exposiciones, Ayuntamiento de Punta Umbría,
Huelva. III Certamen de pintura de Trigueros, Huelva. |
|
1980
I Premio de pintura Mural. II Semana Cultural de Punta Umbría
(Primer Premio). VI Concurso de Pintura Isla Cristina. Huelva. |
|
1976 IX Salón de Otoño de Pintura de Huelva. Huelva. |
|
1974 I Concurso exposición nacional de pintura. Isla Cristina (Primer Premio) Huelva. |
|
1973
XV Certamen Juvenil de Arte de Huelva.
Delegación Nacional de la Juventud.
(Primer Premio). Huelva. |
|
1972 Semana de la Juventud. (Primer Premio) Punta Umbría, Huelva.
|
|
Museos y Colecciones |
|
Museo de Arte Contemporáneo
de Pamplona, Navarra.
Museo Provincial de
Huelva.
Museo del Dibujo.
Castillo de Larres, Huesca.
Museo Contemporáneo de
Escultura al Aire Libre, Hueva.
Colección Caja
Provincial de Ahorros de Huelva y Monte de Piedad de Sevilla.
Colección Fundación El
Monte, Sevilla.
Colección Telefónica,
Sevilla.
Colección caja de
Ahorros de Ávila.
Colección Parlamento de
Andalucía, Sevilla.
Colección Diputación
Provincial de Huelva.
Casa de la Cultura “José
Caballero”. Punta Umbría.
Consejería de Cultura
Delegación Provincial, Biblioteca Pública de Huelva.
Consejería de Cultura
Burlatako Udala, Navarra. Ayuntamiento de Punta Umbría, Huelva.
|
|
Premios y Adquisiciones |
|
1973
I Premio XV Certamen Juvenil de Arte de Huelva. Seleccionado en el Certamen Nacional de Tarragona. |
|
1974 I Premio I Concurso de Pintura de Isla Cristina, Huelva. |
|
1980 I Premio de Pintura Mural, Ayuntamiento de Punta Umbría. |
|
1981 I Premio de Pintura mural, Ayuntamiento de Lepe. Huelva. |
|
1982 Mención de honor IV Certamen de Pintura de Trigueros, Huelva |
|
1983 Segundo Premio V Certamen de Pintura de Trigueros, Huelva. |
|
1984 Primer Premio Cartel anunciador de los Carnavales. Punta Umbría. |
|
1985
I Premio II Certamen de Pintura distrito V, Ayuntamiento de
Sevilla. Tercer Premio Certamen de Pintura distrito VI, Ayuntamiento de Sevilla. |
|
1986
I Premio (Medalla de Oro) I certamen de Pintura Telefónica,
Sevilla. I Premio Certamen Nacional de Pintura de Bollullos del Condado. Huelva. |
|
1988
Tercer Premio Certamen de Pintura distrito V, Ayuntamiento de
Sevilla. I premio (ex – aequo) I Convocatoria del Certamen Nacional de Pintura “Pintores para el 92” convocado por la Caja de ahorros de Huelva. |
|
1990
Mención de honor VII Premio Hispanoamericano de pintura y
Escultura Daniel
Vázquez Díaz. Diputación
provincial de Huelva. Adquisición X Premio Adaja Nacional de Pintura, Caja de Ahorros de Ávila. |
|
1992
Mención de Honor I Premio Nacional de Escultura. Ciudad de Punta
Umbría, Huelva. |