Botí y sus maestros:
Julio Romero de Torres y Daniel Vázquez Díaz
Exposición itinerante por ESPAÑA (Córdoba, Madrid y Estella), otros países como PORTUGAL (Lisboa), o MARRUECOS (Casablanca, Rabat y Tanger) y que se calusura en NERVA, de la mano de su comisario JAVIER TUSELL.
La celebración del centenario del nacimiento del pintor Rafael Botí (Córdoba 1900; Madrid 1995) nos ofrece la oportunidad de contemplar una selección de su obra con las obras de sus maestros, Julio Romero de Torres, cordobés que le enseña a sentir en sus cuadros el sonido jondo del martinete, y Daniel Vázquez Díaz, con el que se abrió a los confines desde su propio ensimismamiento, musicado o pintado. Del primero dijo: "mientras llegaban los profesores (del Conservatorio de Música) veía sus cuadros aumentando mi afición a la pintura y mi deseo de ser pintor"; del segundo, que "era un maestro cuyas recetas eran la cordialidad, el entusiasmo, la pasión por todo lo plástico y el fraternal esfuerzo por descubrir en cada uno de ellos lo que tenía que decir", y agregó: fue "el gran ordenador del arte español..."
RAFAEL BOTÍ |
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| De la Sierra | desde la casa de campo (Madrid) | Ruinas en el mediterraneo | Troncos del Botánico | |||
| 1982 | 1960 | 1933 |
Botí y sus maestros, presentan la pintura de quien se inicia en la música, ejerce de músico e hizo de sus barruntos una armonía sonora; del artista que se identifica con la iconografía y el clima sureño de Julio Romero de Torres, que le impulsa y le enseña a ver desde el sentimiento; y el músico-pintor que practica junto al maestro de la modernidad, don Daniel, andaluz nacido en la cuenca minera del Río Tinto, en Nerva, testigo en París de las primeras vanguardias, profesor, muralista, paisajista y retratista del mayor rango al que le unió una estrecha amistad. Maestros que le enseñaron a seguir siendo, y a abrirse a su tiempo en su espacio abierto, factores querenciales, existencialistas, que se aprecian en la pintura de Rafael Botí, en sus patios cordobeses o en los jardines del Retiro o del Botánico, naturalezas cargadas de respiración, con el trazo sutil, referencial, de una recreación objetiva o subjetiva y los tonos verdes o naranjas, azules o blancos que entonan en su pentagrama íntimo mientras mezcla en la paleta. De Romero de Torres pueden contemplarse cuadros costumbristas, retratos, realismo social o fantasías y picardía, desde "Mira que bonita era" "Angeles y Fuensanta", "Magdalena", "Contrariedad", y otras mujeres morenas. De Vázquez Díaz, "Autorretrato", retratos y paisajes... "Dama en gris", "Otoño en Fuenterrabía", "La iglesia de San Jorge, de Palos", "Las Bellas Artes" o "Conde de Romanones"
| JULIO ROMERO DE TORRES | ||||||
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| Boceto de mira que bonita era | Ángeles y Fuensanta | Diana | Magdalena | |||
| 1895 | 1909 | 1924 | 1920 | |||
..Daniel Vázquez Díaz |
Vázquez Díaz escribió de Botí: "Su doble sensibilidad de músico y pintor le hace percibir la música del paisaje y el canto del mirlo que acompaña su silencio mientras pinta. Este pintor tiene su violín que deja en casa cuando viene al campo, para oír la melodía de los cielos. No cabe mejor definición que pueda hacerse de la pintura de Botí: "en sus paisajes hay que guardar silencio para escuchar la música". Cuando Rafael Botí va a pintar el paisaje elegido, siempre le acompaña un pájaro. En nuestra España solo hay un pintor de esta pureza: Regoyos en sus pequeños paisajes franciscanos". No es necesario escribir más.
Articulo aparecido en el "Punto de las Artes".