Centro de Arte Moderno y Contemporáneo Daniel Vázquez Díaz de Nerva
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FIGURACIONES Y GEOMETRÍAS '2002 Una de las maneras de comunicación entre sociedad y empresa que caracterizan a la sociedad actual es la que se produce a través de las actividades de mecenazgo cultural. En este marco las convocatorias de premios y certámenes de arte están jugando un papel interesante y de doble resultado, ya que, por una parte, incluyen actividades de apoyo y de promoción a los artistas, especialmente a los artistas jóvenes, y, de otro lado, sirven de cauce de información a la sociedad, ofreciéndole panorámicas muy abiertas sobre la actualidad de la práctica artística. Estas visiones panorámicas que resultan ser las exposiciones de las obras seleccionadas y galardonadas en cada certamen, nunca pueden ser muy completas, ni, por tanto, lo suficientemente representativas del complejo estado general de la actual práctica del arte, dadas la extraordinaria variedad de poéticas y la diversidad de sensibilidades que se producen en una escena artística como la nuestra, en la que no existen unas tendencias determinantes, ni mucho menos unas "escuelas", y dado también que el cuerpo de obras que se seleccionan está limitado, naturalmente, y condicionado por los propios artistas que concurren al premio. Sin embargo la calidad de la información -aunque ésta no sea global- que ofrecen estas exposiciones está avalada por la competencia y el reconocimiento profesionales que tienen los |
responsables de su selección, es decir, los miembros del jurado, que es uno de los elementos determinantes de la significación de un premio.
Sobre
esos criterios de fiabilidad a cerca de las calidades, y de representatividad de
lo que se selecciona, y a sabiendas de que lo que se expone no es sino parte de
una escena "más" general, qué líneas de orientación están
representadas en esta exposición del noveno Premio de Pintura Caja Rural del
Sur? Creemos que esta exposición es bien expresiva de la recuperación -ya
consolidada- de la pintura figurativa, así como de la insistencia de muchos de
nuestros artistas emergentes en las poéticas del arte abstracto-geométrico.
Dos son las corrientes de sensibilidad figurativa representadas aquí: la de los pintores neometafísicos y la de la nueva pintura realista de paisaje, que se centra en vistas urbanas y, sobre todo, en motivos arquitectónicos.
En cuanto a los pintores neometafísicos, que han tenido en Valencia uno de sus escenarios principales contamos en esta exposición con la presencia de pintores tan reconocidos como Paco de la Torre, Gabriel Alonso Martín y Carolina Ferrer. Esa sensibilidad italianizante, narrativa, silenciosa y magicista de la poética neometafísica no cesa de atraerse a artistas de otras escenas, como comprobamos en esta muestra si atendemos a la pintura -bien diferenciada- de los sevillanos José Luis Anaya y Daniel Bilbao Peña.
En
lo que respecta a la pintura de paisaje arquitectónico radicalmente realista,
inclusive hiperrealista, en esta exposición contamos con la presencia de dos
firmas de la escena madrileña bien representativas: la de Joaquín Millán,
cuya obra está reconocida en la punta de lanza de esta tendencia, y la de
Alberto Morago, con una obra en la que los iconos foto-realistas aparecen
entreverados de un sentimiento de nostalgia. Este tipo de pintura representa a
toda esa corriente artística que, rompiendo con las poéticas modernistas y
posmodernistas, remite al arte a la tradición renacentista de la pintura de
caballete, aunque deslizándola al horizonte "otro" de nuestra
sensibilidad.
Y junto a la recuperación y práctica de ésas y otras figuraciones (como el fotorrealismo de Rodríguez Quesada, el paisajismo de Calderón Paredes, el realismo mágico de Paltré Jiménez, el precisionismo de Klaus Ohnsmann, o la pintura ensoñada, de narrativa surrealizante, de José Miguel Pereñíguez), nos encontramos con la insitencia en la abstracción geométrica, aquí representada por pintores tan destacados como Eduardo Barco, Sicilia Sobrino, Ángeles Gómez-Millán Vela, Juan José Altuna Akizu y Jesús Algovi. Resulta difícil deslindar lo que hay en sus propuestas de estética neogeo y de posminimalismo. En realidad, presentan obras de sistema cerrado en las relaciones internas de la forma, presentando una imagen parcial de un determinado orden, dejando al espectador la tarea de completarlo y "explicarlo" visual y conceptualmente.

El restante cuerpo de la exposición está integrado por proposiciones individuales.
En conclusión, el conjunto de esta muestra confirma el interés creciente de los conceptos pictóricos y el alto nivel de calidad que entraña esta convocatoria novena de nuestro premio, en paralelo a la línea clara y ascendente de su prestigio y proyección dentro de la comunidad artística.