Centro de Arte Moderno y Contemporáneo Daniel Vázquez Díaz de Nerva

Antonio
Granados Valdés, nació en Nerva (Huelva), el 11 de diciembre de 1917. Pintor,
dibujante, grabador, crítico de arte y escritor de relatos; inició su
creación pictórica como autodidacta, siendo asesorado en tales comienzos
por el prestigioso pintor asturiano Evaristo Valle, completando su formación
artística en Madrid con el muy famoso pintor y paisano de Granados Valdés,
el Maestro Daniel Vázquez Díaz. Granados
Valdés ha mostrado sus pinturas, dibujos y grabados, desde sus comienzos
en exposiciones personales y en colectivas con otros artistas, en
poblaciones españolas y de países europeos y americanos. Como
profesor de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad
Central de Venezuela, en Caracas y como director de la División de
Extensión Cultural de dicha Facultad, ejerció la docencia desde 1957
hasta 1978. En Venezuela fue además, por su cometido en la Universidad:
comisario y organizador de exposiciones nacionales e internacionales y
promotor de diversas actividades artísticas: así como colaboró con
dibujos y con sus artículos de crítica de arte, en diarios y en revistas
venezolanas. Desde
su regreso a España, tras una permanencia en Venezuela de 23 años
(1955-1978), Granados Valdés ejerce la crítica de arte, como miembro de
las asociaciones de críticos de arte: madrileña, española e
internacional. Es autor de los libros: “Guía de las obras de arte de la
Ciudad Universitaria de Caracas”, primera edición, Caracas 1974,
segunda edición, Caracas 2000; “Homenaje al pintor Martín Durbán”,
Zaragoza, 1986; “Artistas de América”, Madrid 1993; “UKIYO-É. (El
grabado japonés)”, Madrid 1994; “Homenaje al cuadrado: Malevich-Alberts”,
Madrid 1999; “Autobiografía de alguien poco importante. República-Dictadura”,
Madrid 2000; “La aventura de la línea”, dibujos y textos de Granados
Valdés y textos de José Lucas, Antonio Leyva, José María Iglesias,
Rosa Martínez de Lahidalga y Arturo del Villar; “De Gijón al Café Gijón”,
Madrid 2004; y del presente libro: “Mis dibujos de cama”, Madrid 2004. Granados Valdés ha sido editor y director de las revistas de arte y literatura: “ESCRI-ARTES” y “NERVA.” |
Sobre
mis dibujos de cama •
Antonio
Granados Valdés
Ya en mi libro de dibujos, editado el año 2000, con el título La aventura de
la línea, decía en el texto escrito por mi, que dichos dibujos los habían
hecho usando tinta negra y en la mayor parte de ellos, con rotulador de color
negro, y también explicaba el procedimiento que para crearlos, había usado.
Ahora lo hago para referirme también al empleado en la creación de los que se
reproducen en el presente libro, cuya ejecución ha sido en color, casi en todos
al pastel, aunque además de con las barras de tal procedimiento, los he hecho
con lápices de acuarela, usando ambas técnicas en el mismo dibujo, sin dejar
de utilizar el rotulador de tono negro para describir las formas de las figuras,
en su mayoría de mujeres, aunque, pero menos, dibujo también las de hombres.
Hace ya varios años que en vez de expresarme plásticamente por medio de la
pintura, lo hago con mayor dedicación a través del dibujo. Me refiero a
pintar al óleo. Porque colorear al pastel o a la acuarela, es también pintar.
Los dibujos que se reproducen en este libro, los he coloreado después de
haber descrito a línea las formas que integran la composición, expresándolas
por medio de un rotulador de color negro de aguzada punta. Posteriormente, según
lo desee, valoro lo entintado degradándolo en tonos, como suele hacerse a la
acuarela, y le que doy color usando barras a la cera o al pastel, y también con
lápices de acuarela. La utilización de dichos lápices me permite obtener
valores tonales aplicándoles agua, hasta dar a los colores matices suaves, o
haciendo que logren mayor intensidad. De esa manera logro enriquecer la
plasticidad de la composición, hasta el grado tonal que deseo. Proceso que
consigo realizar de manera muy distinta cuando coloreo al pastel, ya que sus
tonos no pueden ser degradados como lo son los de la acuarela, por ser las
barras o lápices en pastel, de materia grasa. Con estos consigo el cromatismo
deseado utilizándolos directamente, mediante el grado de presión que de a la
barra grasosa al apoyarla sobre el papel dibujado. De igual manera procedo
cuando para colorear uso barras de cera.
Por lo general los referidos dibujos los hago en medidas manejables, de 19 X 20
centímetros, los más, y también en otras medidas aproximadas a esta, mayores
o menores, las que por su tamaño me permiten dibujar estando tendido en la
cama. Puesto que en esta suelo dibujar antes de conciliar el sueño en la noche,
o ya en la mañana, casi siempre durante dos o tres horas, antes de dejar el
lecho.
Debido a tal manera de dibujar es que vengo calificando de dibujos
de cama, a los que hago echado en esta. Pero no sólo dibujo de la misma
manera supina de estar tendido, sobre cartulina o papel de las indicadas
medidas, pues a veces hago dibujos de mucho mayor tamaño hallándome tendido en
la cama, pero sin usar colores, sólo en negro. Porque si estimo que debo
colorearlos, lo hago ante un caballete o sobre una mesa. De ese tamaño eran en
su mayoría los dibujos reproducidos en el citado libro La
aventura de la linea.
Los dibujos que se reproducen en el presente libro, los he creado en los años
2003 y 2004. Y como se observará cada uno tiene su propia intencionalidad, y
son diferente a los reproducidos en el mencionado libro anterior, que respondían
a un deseo temático, aunque se tratara de un retrato, o referido a un
sentimiento de índole dramático. Carácter este apreciable, sobre todo, en mis
dibujos en los que el personaje representado es una mujer, casi siempre
sufriente, como madre, esposa o compañera, o simplemente como mujer; carácter
que las hace inferiores en algunas culturas, en las que son tratadas como
esclavas, y viven humilladas por los varones, cuando no torturadas y asesinadas
por estos, que fueron gestados en sus vientres. Costumbre bárbara, utilizada
también en países occidentales, aunque no como norma, ni de manera general,
por quienes más que personas son cafres, que aparentan ser tan humanos como los
que consideramos a las mujeres como lo que son: personas al igual que el hombre
y con los mismos derechos y deberes que tenemos los hombres en la cultura
occidental.
Quiero decir, que ahora procedo de manera diferente cuando hago un dibujo,
puesto que antes, primero pensaba en lo que deseaba expresar con mi dibujo, y
ahora el tema o lo que expresan me lo sugiere el azar, para lo que utilizo
actualmente un procedimiento distinto, en mi nuevo, que me permite conseguir el
mismo fin temático pero no exclusivo, sino más abierto a sentimientos
distintos.
No se trata de un método ni de una norma, pues para hacer actualmente un
dibujo, lo suelo iniciar a partir de lo que el azar me sugiere, una vez que con
los ojos cerrados o sin mirar el papel, o la cartulina, he trazado líneas a lápiz
en una de sus caras. Y según encuentro en tal enmarañamiento gráfico el punto
de partida que me que me permite construir una o varias formas, humanas casi
siempre, utilizo las líneas que pueden servirme para crear, la forma o las
formas, que a partir de tal azar concibo: generalmente cuerpos de mujeres o de
hombres; los que dibujo, con una intención determinada, una vez he hallado en
las líneas trazadas al azar una relación con formas humanas.
Con la edición no venal de este libro, pretendo agradecer a la ciudad de Cieza
(Murcia),el interés de sus autoridades y de sus habitantes en mi arte,
demostrado todas las veces en las que he mostrado mis obras grabadas y
dibujadas, en Cieza; tanto en la Galería EFE Serrano como en el Museo de Siyasa.
El cual posee un buen número de mis dibujos.
He visitado Cieza en diversas ocasiones, debido al mutuo aprecio que nos tenemos
el excelente artista plástico José Lucas, nacido en dicha ciudad, al que
agradezco el que tengo de Cieza, en donde he encontrado, además de aprecio a
mis creaciones artística, afecto y simpatía a mi persona.
Por tales muestras de aprecio a mi arte y a mi, estoy muy agradecido a Cieza, en
particular a las muchas ciezanas y ciezanos que como prueba de dicho aprecio
ornan sus viviendas con algunas de mis creaciones artísticas.
Madrid, julio del año 2004