Centro de Arte Moderno y Contemporáneo Daniel Vázquez Díaz de Nerva
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PRESENTA
José María Franco y Manuel Moya. |
" SITIOS DEL AGUA "
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JOSÉ
Mª FRANCO Nació en Huelva en 1936. Considerado como uno de los paisajistas más importantes de la actualidad española, ha expuesto en numerosas ocasiones, tanto individual como colectivamente y así en España como en el extranjero. Su obra se halla recogida en prestigiosos museos y colecciones particulares (Museo de Bellas Artes en Huelva, Trinity College de Leeds, Casa Museo JRJ de Moguer, Fundación Blas Infantes, Univ. Hispalense, Univ. de Huelva...) Figura en una gran cantidad de publicaciones tanto pictóricas como literarias de toda España en su papel de portadista, ilustrador o maquetista, entre ellos: Escritos sobre Juan Goytisolo (IEA Almería), José Mª Izquierdo, 1886-1992, así como el libro de acuarelas: Las Fuentes de Sevilla (galardonada por el Mº de Cultura en 1992). Su obra acuarelística se encuentra recogida en prestigiosas colecciones y antologías, como: La acuarela de hoy: Andalucía, Cataluña y Euskadi. Su nombre es recogido en Historia de la Pintura contemporánea en Huelva, de Jesús Velasco, Dip. Prov. de Huelva...; Miembro fundador de la Agrupación de Acuarelistas de Andalucía. |
MANUEL
MOYA Nació
en Fuenteheridos en 1960. Ha codirigido las revistas Sin Embargo y Hwebra (esta última con G. Illi) y colaborado habitualmente en otras de España, Italia, Portugal, USA, Argentina, Francia... Ha publicado, entre otros, los libros: La noche extranjera, Col Celaya, 1994; La posesión del humo, Hiperión, 1997; Salario, Col Ánfora Nova, 1998; Pese al Combate, Ayto. Las Palmas de G.C., 2001 y la Lección de sombras, Ed. Renacimiento, 2001, todos ellos antalogados en Habitación con islas (1999). Cuenta con prestigiosos premios nacionales e internacionales (G. Celaya, Ciudad de Córdoba, C. de Las Palmas, C de Zaragoza, M. Roldán, Ateneo de Córdoba, Espronceda, Surcos...) y con una Ayuda a la Creación del Mº de Cultura. Traducido a diversos idiomas, su nombre se incluye en importantes estudios y antologías de la poesía española de los 90, tanto en España como en Portugal y Francia. Habitual colaborador de prensa y editor de Tabula rosa y Bca. de la huebra, junto a R. Vargas. |
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CUANDO en 1992, en plena Tertulia Castillejo, surgió el tema de Las Fuentes de Sevilla, se acordó que fueran interpretadas por una técnica pictórica en la que los pigmentos se trasladaran al soporte, mezclándolos con agua -vehículo que le vale al artista para controlar la pintura; una técnica al agua (para el agua): La acuarela. El acierto de hermanarla con su literatura, hizo posible aquella justificación. Desde entonces, bulle en mí la necesidad de perpetuar los sitios del agua de nuestra sierra, los cuales se expanden y dan vida tanto a las fuentes de Sevilla como a otras muchas de la geografía onubense. Ahora, con este nuevo libro sobre el agua, toma cuerpo su viva realidad con el acompañamiento de la sonoridad rítmica de la poesía. |
José María Franco con Vázquez Díaz |
Con
el recuerdo para mi padre, que nació en esta Sierra; para Mari Luz, mi mujer,
para mis hijos, Beatriz y Alberto; y para José Germán, mi nieto, que también
pertenecen a estos sitios de agua.
José
María Franco.
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José María Franco. Después del descorche, 2000. Óleo sobre lienzo. 100 X 116 cm. |
PARECE fácil cantar, contar el agua. No lo es. Sorprende en ella el empeño y la sabiduría para escurrirse y rebelarse, desafiando una y otra vez la tozudez de quien ha ingeniado en vano mil formas de dominarla. Es lo que me ha ocurrido al buscar razones y cauces para su escritura. Esto explica las diferentes formas y grafías que no he sabido rechazar: el agua es, a la vez, caprichosa y voluble, ligera y demencial, sensible y trágica, cantarina y esférica, tan capaz de adoptar la apariencia de un cucharro como el de una riada, y si unas veces musita, otras ruge o se muestra ociosa, vana, cruel, aterciopelada... Mi trabajo, pues, ha consistido mayormente en seguirla en sus mutaciones, describiéndola en su fluir, aceptándola en lo que tiene de inefable, pero, sobre todo, en reconstruir las estrías de memoria que ha ido dejando en mí. No juzgaré lo acertado o vano del viaje, pero querría confesar que Sitios del agua no hubiera sido posible sin la |
generosidad, la vehemencia y el optimismo de José María Franco, a quién ofrezco estos textos, que también ofrezco a Pedro A. Cantero, hombre sensible y bueno con quien trabajé en un proyecto parecido y hermoso. En todo caso, quiero recalcar aquí la omnipresencia de mis padres en estas líneas: ellos son los verdaderos talladores, los domadores del agua, y es justo que compartan conmigo la autoría del trabajo.
Algunos de
los poemas que aquí se recogen no son en modo alguno inéditos: el agua, en sus
distintos avatares, ha estado y sigue estando presente en cada uno de mis
libros, de modos que me ha parecido justo rescatar algunas de esas piezas que
nacieron, además, libremente, sin una tensión o cita previa. Con todo, la
aportación de lo ya editado no es en modo alguno demasiado significativa.
De igual
modo le extraña al lector que no haya centrado mi colaboración en el ámbito
concreto y exclusivo de la Sierra, pero es que al agua le complace discurrir sin
convenciones ni fronteras, burlando una y otra vez esa obsesión pueril del
hombre por las acotaciones. El agua, dicen de mi pueblo, va pa donde quiere y,
si se le mete que por ahí, por ahí va. Nada que añadir.
Manuel Moya.
El cuadro "Después del descorche" será donado en este acto por el autor para la "Colección Permanente" del Museo Vázquez Díaz de Nerva.